San Francisco

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Tau

Francisco acogió como un mensaje dirigido a él personalmente de Innocencio III qué dijo: "Misericordia será hecha a las que llevarán el Tau, signo de una vida penitente y renacida en el Cristo".
Francisco quiso señalar él mismo y sus hermanos con el Tau, que se convertirá en el signo de la Orden, espiritualidad de la cruz y de la salvación.

El símbolo de la salvación

El significado místico de este símbolo
Por su forma el Tau fue por siglos el soporte simbólico de la teología de la cruz. Los hebreos habían progresivamente elaborado una exégesis por cada letra del alfabeto. En el siglo III bastantes talmudistas fueron consultados por Orígenes a propósito de la interpretación del Tau de Ezequiel (9,4). Según algunos, el Tau, significaba fin, conclusión, cumplimiento de la entera Palabra revelada. Para otros al contrario, primera letra de la palabra Torah, significaba la suma de aquellas leyes que llevaban a la salvación.

El Tau que los hebreos devotos llevaban en la frente, signo de su lazo con la ley y signo de su pertenencia a Dios. Solo enseguida, a causa de la muerte de Jesús, esta palabra fue interpretada en relación al sufrimiento.

En el alfabeto griego, la letra tau fue el signo que indicaba el numero 300. Cada vez que en la Biblia se involucra este número es sinónimo de salvación o de victoria. Un ejemplo: Dios dijo a Noe: "Haz un arca con madera de ciprés. Es así como debes hacerla: El arca tendrá 300 cubos de largo." (Gn 6,14-15). Orígenes explica cómo el arca haya sido la balsa salvadora prefigurante a la cruz salvadora, ya que 300 es igual a TAU.

"Cuando Abraham supo que su pariente había caído prisionero, organizo a sus hombres expertos en armas, en número: trescientos dieciocho". La Escritura transcribe este numero 318 con letras IHT. Es decir primero IH= 18 y después T=300. Se tiene entonces el inicio del nombre de Jesús, el tau viene después de haber anunciado la llegada de la gracia a través de la cruz. En las primeras dos letras, es decir, tenemos una alusión a Jesús en la ultima una alusión a la cruz.

Ezequiel
Y el Señor le dijo: "Recorre toda la ciudad de Jerusalén y marca con una T la frente de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella". Luego oí que les decía a los otros: "Recorran la ciudad detrás de él, hieran sin una mirada de piedad y sin tener compasión. Maten y exterminen a todos, ancianos, jóvenes, niños y mujeres, pero no se acerquen a ninguno que esté marcado con la T. Comiencen por mi Santuario. Y comenzaron por los ancianos que estaban delante de la Casa". (Ez 9,4-5).

Apocalipsis
"Luego vi a otro Ángel que subía del Oriente y tenía el sello de Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes se había encomendado causar daño a la tierra y al mar: "No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que = marquemos con el sello la frente = de los siervos de nuestro Dios." Y oí el número de los marcados con el sello: 144.000 sellados, de todas las tribus de los hijos de Israel. (Ap 7,2-4).
La marca impresa en la frente de los siervos, hace evidentemente alusión a Ezequiel al Tau impreso sobre la frente de los penitentes.
Tau es la última letra del alfabeto hebreo y tenia la forma de una cruz, como se presentaban la cruz antes que viniera fijada la escrita de Pilatos.

El Tau, esta letra ocupa un lugar importante en la vida y en el comportamiento de San Francisco en cuanto a que no solo hace uso frecuente, pero manifiesta por tal signo un verdadero afecto, si no hasta una devoción.
Entre Tomás de Celano, en su Tratado de los milagros, compuesto en 1252, escribe: "Entre las tantas cartas el Tau era la más familiar, con el cual firmaba las tarjetas y decoraba las paredes de su celda". Y más adelante: "con tal sigilo San Francisco firmaba sus cartas, todas las veces que por necesidad o por espíritu de caridad, expedía algún escrito". Que Francisco había adoptado el Tau se debe también a la forma misma, la escritura del Tau e aquella de la cruz, de Jesús crucificado.

Adoptar el Tau como sigilo personal - entonces se decía "signo manual" - y proponerlo, por así decir, como escudo de armas para la Orden naciente de los frailes menores, subraya bien la importancia que Francisco le atribuía.

La afirmación de Fray Celano, acerca de la inscripción sobre los muros por parte de Francisco de la letra Tau y confirmada por la ortología. De hecho, durante el restauro de la capilla Santa Magdalena en Fonte Colombo, fue descubierto en el VANO de la ventana, un Tau pintado de rojo, recubierto después con cal blanca en el siglo XV.

Si San Francisco ha escogido y adoptado el símbolo Tau, la causa va buscada en su amor por la cruz. Si después lo ha difundido, es porque quería predicar la salvación por medio de la cruz. "El Señor le dijo: "Recorre toda la ciudad de Jerusalén y marca con una T la frente de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella". (Ez 9,4).
Esta invitación que sintió Francisco, una invitación a una movilización general en vista de una cruzada de conversación y de penitencia. Francisco quiere entonces marcar a si mismo y a sus hermanos con el Tau, que se volviera el signo de la vocación del orden, pero también el símbolo de la penitencia y fue el tema predilecto de su predicación para poder exhortar todos a la conversión. Francisco es bien consciente que el Tau es también el signo por los vencedores así después de haberlo predicado lo llevara hasta en su carne por medio de los estigmas.

Francisco, durante la estigmatización, se hubiera sentido llamar para volverse "portador del sigilo del Dios viviente", es decir, no solo a presentarse en su misma persona los signos de la redención, pero también a reivindicar como propiedad personal la parte del ángel.

Fray Pacífico, un compañero de Francisco, tuvo una visión (esto sucedió antes de volverse ministro provincial en Francia). "Vio sobre la frente de Francisco una grande Tau cuyos colores daban al rostro del santo una maravillosa belleza". Sobre esta visión el Celano cuenta: El Tau que brillaba en la frente de Francisco era "multicolores y con maravillosos círculos como las plumas del pavo real".

Francisco en el símbolo del Tau había visto un signo y el símbolo eficaz de salvación para todos aquellos que aceptan ser marcados.

Dios se vuelve fecundo con los nuevos hijos, los marcados por su Tau, que sucede en el secreto para que Satanás y sus secuaces no puedan hacerles el mal.

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