Escucha

Escucha

Fidelis Dei - Universo católico
Escucha
Sitios por visitar
monasterio invisible
Grupo de oración y intercesión.
María Virgen
No resistir a su llamada
Infierno
Una terrible realidad.
Purgatorio
Hermanos que tienden una mano.
Paraíso
Voy a preparar un lugar.
Amor y Pasión
La Pasión de Jesucristo.
Milagros Eucarísticos
Las Hostias en carne viva.
Milagros
Signos de la presencia divina.
Apariciones Marianas
María sigue la humanidad
Primeros viernes
Sagrado Corazón de Jesús.
Decálogo
Los diez mandamientos.
La Misericordia
Padre de infinita paciencia.
La Fe
Virtud sobrenatural
La caridad
Amor operante
Alma
Increíble energía
La oración
Un camino eficaz
  italiano español  Anterior  

Jesús inicia su misión anunciando que el Reino está presente; revelando la necesidad de cambiar de vida mediante la conversión. Jesús confirma la llamada a conversión de los profetas, la misma que hace Juan Bautista en (Mt 3,2) aunque sus palabras tienen un significado distinto. Los profetas hasta Juan, predicaban una conversión bajo la amenaza del castigo de Dios (Mt 3,12 y Lc 3,1-17).

Jesús une la solicitud de la conversión al anuncio de la gozosa noticia de que el Reino está cerca. Son palabras de Jesús que invitan a la conversión, pues con ellas el Señor nos ofrece el perdón: la oportunidad de renovar nuestro corazón, capaz de obedecer y restablecer la alianza con Dios.

Esta alianza entre Dios y el pueblo, confirmada en la ley y en las promesas de Dios, constituye el pacto entre Dios e Israel, pero el pueblo no fue fiel y no pudo obtener de Él las promesas. Entonces Jesús establece un pacto por etapas, por el que ofrece el perdón a los pecadores e incumplidores de la ley; por eso sienta a su mesa y la comparte, además, con pecadores y meretrices, llamando a estos enfermos a Él, médico, dándoles la oportunidad de regresar. La conversión que Jesús desea no es un teatral arrepentimiento, sino un retorno al Padre que haga posible Su presencia en medio de los hombres.

Jesús no propone una mera indulgencia a los pecadores, sino que su palabra es eficaz, potente y transforma en criaturas nuevas borrando definitivamente sus pecados. Las tres parábolas de (Lucas 15, 3-32) sobre la alegría de Dios, nos permiten comprender que, el hijo pródigo, la oveja perdida y la moneda extraviada, llevan a Dios y con ese regreso trae más alegría "que por noventa y nueve justos que no necesitan penitencia".

El anuncio de Jesús hace posible la conversión, no es que la conversión haga posible el Reino de Dios. Jesús no requiere ir hacia Dios, como hace la ley, sino la cercanía portadora del amor divino; pide volver a la infancia, no para recuperar,la inocencia, sino la capacidad de recibir con corazón sencillo el don: como un niño.

Convertirse significa cambiar de mentalidad, de espíritu; la fuente de la actuación humana a través de un movimiento personal que lo libere de sí mismo, de todo lo que huela a mundano. La conversión forma parte de un paso que no es de orden moral, sino divino: el orden ético, que no está excluido puesto que representa el fruto de la conversión y que tiene la necesidad de experimentar el perdón, como el publicano en el templo o la mujer pecadora, sin jactarse de las buenas obras ni exaltarse a sí mismo.

Sólo es criatura nueva quién ha sido perdonado, pues capaz de obedecer a Dios de forma radical demostrando que Él reina. En base a esto, la conversión es un hecho definitivo; punto de partida a seguir y que no se puede confundir con una mera renovación moral.

Conversión significa tomar la decisión de emprender este camino tras Jesús, senda que puede ser punto aun con debilidades e infidelidad, pero que posee una fuerza impulsora única.

La conversión es obra de Dios, no una elección nuestra; no debemos hacer esto o lo otro para convertirnos, sino aceptar la invitación de Dios, la oportunidad de ofrecernos para emprender y avanzar en el recorrido de la salvación tras el Señor.


Sitios por visitar
La Esperanza¿Por qué Esperar?
La AmistadUn verdadero sentimiento
San JoséUn grande Patriarca
San BenitoContra enfermedades y maleficios
Enciende la esperanzaEl verdadero gozo.
Viaje interiorUn camino entre la psique.
Catalina EmmerickNarra la pasión de Jesús.
El PecadoNo solo transgresión.
Santuario de OropaMaría llama a la oración.
MeditacionesEl respiro del alma.
Los ÁngelesSeres que arden en amor.
Lectio divinaLa Palabra vivifica el corazón.
María ValtortaLa Pasión.
  Santos y Beatos:
Ser cristianosSan Francisco de AsísSer cristianosSan Antonio de Padua
Ser cristianosSanta Teresa de LisieuxSer cristianosSanta Rita de Casia
Ser cristianosSanta LucíaSer cristianosSanta Gema Galgani
Ser cristianosSan Antonio GalvaoSer cristianosSanta Isabel
Ser cristianosSanta Catalina LabouréSer cristianosSan Juan Bosco
Informes:  monastery@tiscali.it Número de accesos: visite  
Ser cristianos - Todo los derechos reservados