| Luz del Espíritu Santo |
| Principal ¦ Quiénes somos ¦ Dónde estamos ¦ Preguntas ¦ Orar ¦ Cómo orar ¦ La palabra ¦ Intenciones ¦ Testimonios ¦ Vienes ¦ Dolor ¦ Conversión ¦ Liberación ¦ Libros ¦ |
![]() |
Monasterio Invisible |
|
| Historia de un ánima | ||
Entre muchas historias hemos recibido la de una conversión que merece ser publicada: Maestro, estoy aquí para escribirte mientras te miro en un cuadro donde eres reconocido en la última cena con tus doce apóstoles. Bajo el cuadro, en el diván, reveo en mi mente a mi madre sentada con la cara de dolorida por su enfermedad. Ahora, siento emociones en mi corazón, en mi alma, y las revivo en paz porque sé que está seguro contigo. Tú Señor la amas, siempre la has amado, la protejes y ella ahora está a tu lado en la eternidad. Te doy gracias porque ha sido una mamá maravillosa, tengo fe en ti y sé que ambos me son cercanos. Como sabes, mi Luz, has sabido guiar a Conrado hasta mí. Yo estaba lejos de mí misma, lejana de ti. Admito que sus discursos respecto de Ti yo no los comprendía, y decía: "sí" interiorizándolos y meditándolos. Sólo en un segundo momento conseguía entender. Yo sé que, por su medio, Tú me has salvado. Estaba ahogada en las tinieblas, me has rescatado antes del último respiro. Él oró por mí y te vi con una túnica blanca, en la espera de que te dijera: "¡Sálvame!". Te acercaste y sentí Tu derecha sobre mi cabeza: "¡Levántate Jerusalén! Despójate de tu tristeza." He llorado de gozo. Mi Jesús, estaba enfadada contigo y con el mundo entero, mis días eran un sinvivir, las noches eran a menudo pesadillas. Ahora te siento, siento Paz, siento Amor. Mi oración es una alabanza a Tí y por María. Recibirte en la misa en comunión contigo, es gozo para el alma. Cuando entro en tu iglesia, me siento protegida, en diálogo contigo... Un miércoles, cuando supe que tengo que obrar, te dije: "Señor, te ofrezco mis males y siempre se haga Tu voluntad y no la mía". Maestro, no me siento triste porque los veo como lo señales; no me dí cuenta de que estaba sobre la calle de la autodestrucción. ¡Todo el mal que dominaba mi espíritu, gota a gota, estaba minando mi carne y yo no me daba cuenta! "¡Conrado gracias! He abierto los ojos y me di cuenta de cuan enferma estaba!" Puedo sólo decir a Ti Maestro y a Conrado: "Mi culpa, mi culpa, mi máxima culpa" No lograba a rezar y ahora, no tengo más voz porque mi garganta está enferma. Deseaba una familia: por lo tanto un hombre para no sentirme sola y mi vientre está enfermo. En mi última conversación telefónica con Conrado, él me hizo una pregunta sobre la confianza, diciéndome: "Dime el nombre de un amigo de quien te fías ciegamente" y respondí: "Soy escéptica hacia las amistades". Después de aquella respuesta, me he hecho muchas preguntas: "¿Cómo puedo tener confianza, si no confío en nadie? ¿Siempre tengo reservas? ¿Cómo puedo amar si no me amo?" "Mi Jesús, te revelaste venciendo mi sordera. Tener fe en Ti significa tener en seguida la respuesta: "sí", para la gracia que te pedimos. Yo creo, Señor que en mí todo se desarrollará de la mejor manera porque Tú estás conmigo. Quiero vivir mi vida contigo y poder demostrar a los otros que la felicidad está sólo en Tu Amor. ¡El amor supremo es esperanza! ¡El amor hace milagros! Ayer Maestro estaba en la montaña y he participado en la misa dominical. En la iglesia había un bonito cuadro de la Virgen de los tres cerros que envuelve, con un manto blanco, todas las montañas inferiores. En aquel instante también yo me sentí envuelta en aquel manto. El corazón me palpitaba y recordé a Conrado y todos los hermanos del Monasterio, a todas las personas que me aman y a aquéllos que, en aquel entonces, estaban sufriendo mi mismo sufrimiento. Luego he dije: "¡Gracias, gracias, gracias... Esta es de nuevo mi vida!" En estos días, el Señor me ha dado la posibilidad de encontrarme a unos jóvenes que han perdido ambos padres y una hermana, mi mejor amiga de infancia. He visto en sus ojos la misma rabia que yo tenía. Yo sé que no es tu culpa, Tú has derrotado la muerte, Tú mismo has dicho: "Padre si puedes aleja de mí este cáliz". Con delicadeza, he procurado consolarlos, pero antes de hablar te pedí ayuda. Gracias a Ti he sido escuchada, porque saben que sé lo que significa perder a una persona querida. ¡Jesús! ¿Como habría podido testimoniar que Tú eres "Esperanza" sin que tú me hayas vuelto creíble?. Recuerdo las palabras de Conrado: "Giulia, todo tiene un sentido.." Señor, él me ha hablado frecuentemente de talentos. Yo siempre he respondido que no poseo "talentos", pero él me ha dicho que es imposible, ¡que todos los tenemos! Contigo he podido consolar y tener palabras de luz en aquel momento y sus lágrimas cesaron. ¿Maestro es eso un talento? Enseguida llegará el momento de mi diálogo con Conrado, mi Profesor de Esperanza, gracias porque este hermano hace maravillas contigo. Alabanza a Ti por Conrado porque un día estará en tu cielo, él me ha reconducido a Ti, concédele todas las gracias que le sean necesarias para seguir ayudando a muchas y muchas almas. Señor, esta mi nueva llamada al sufrimiento quiere ser signo de purificación, este sufrimiento te lo quiero ofrecer porque Tú sabes lo que significa padecer. Tengo fe en Ti y esa misma fe me une a Conrado y a los Hermanos del Monasterio Invisible de Caridad y Hermandad y me nace del corazón este canto: "Te agradezco, oh mi Señor, ya no tengo más miedo, porque con mi mano, de la mano de mis amigos, no siento la fatiga y miro hacia adelante porque sobre mi calle estás Tú. He abandonado detrás de mí cada miedo, cada duda, porque siento una gran alegría en el corazón, si pienso cuán bueno eres, oh mi Señor. Has hecho los cielos sobre mí, has hecho el sol, el mar las flores. Pero el más bonito regalo que me has hecho, Señor mío, HA SIDO LA VIDA Y TU AMOR." Un cariñoso saludo a ti Conrado, porque me has explicado que todos nosotros formamos parte de la "Creación". El Señor se toma cuidado de todos.. Una Rosa, aunque entre la inmundicia, es siempre una rosa. ¡Gracias, te quiero o, más bien, los quiero! Un abrazo con inmenso cariño. . Giulia |
| Historia de un ánima |
| Informes monastery@tiscali.it |
| Monasterio Invisible de Caridad y Hermandad - Todo los derechos reservados. |