Purgatorio

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Lugar de purificación

Los hombres, no habiendo podido encontrar una cura para la muerte, la miseria, la ignorancia, han decidido de no pensar en ser felices.

Tradición católica y mística

Pascal, en sus pensamientos, subraya que ciertos adultos en plena actividad ceden ante las distracciones. El número de las cosas urgentes que tienen que resolver les disuade de la pregunta esencial: ¿Qué me sucederá después de la muerte? Esta constatación hacía decir a un humorista: Aquí reposa uno que no ha sabido nunca por qué vivía.

La vida es algo serio: en ella debemos preparar nuestra eternidad. Si fallamos en esta vida, no tendremos exámenes de recuperación, no podremos empezar de nuevo, sino que tendremos que darnos cuenta del lugar que hemos reservado al Amor en nuestro corazón y en nuestros actos.

Se trata de creer más en lo que nos espera, en el punto de encuentro entre el tiempo y la eternidad, el juicio. El purgatorio, fruto de la infinita misericordia de Dios, es necesario para la salvación de las almas, de otra manera serían más los destinados a la condenación eterna.

Es por eso razonable pensar que el hombre, para alcanzar la intimidad de Dios, tiene que ser puro. En caso de que esta purificación no haya ocurrido en la tierra, se realizará fuera del tiempo en el fuego del amor. Aquí, el alma se tendrá que dejar purificar para acoger el abrazo definitivo de Dios.

El purgatorio ha sido también un extraordinario recurso de la civilización. La idea de que el mal puede redimirse con obras buenas, es genial, también para los queridos difuntos: borra el límite impracticable de la muerte, reequilibra las injusticias terrenas y otorga fuerza positiva a todas las acciones.

Entonces fácilmente podremos comprender sobre qué fundamento bíblico se basa la doctrina de la Iglesia Católica; cuántas serán las penas del Purgatorio y cuánto durarán. No faltan las reveladoras palabras del Santo Padre Juan Pablo II sobre la purificación necesaria para encontrar a Dios. También están las visiones y el tratado de Santos reconocidos de la Iglesia y de algunos místicos. Sobre algunos de ellos se incluye una breve narración de sus vidas para entender su espiritualidad a fondo.

Santa Catalina de Génova, María Simma, Santa Verónica Giuliani, Sor Faustina Kovalska, Santa Gertrudis de Helfta, Santa Margarita María Alacoque, y otros que nos guían a través del fascinante mundo que nos espera en el más allá. Pero la primera pregunta que vamos a responder es: ¿podemos ver a las almas del purgatorio...?

Una invitación especial

Si usted quiere lograr esta alegría y adquirir las virtudes, escuchar la invitación de Jesús: "Todo lo que pidáis en la oración, recibiréis" (Mt 18:20). De hecho, sin oración, ningún camino espiritual es posible, ni se puede seguir las huellas de Jesús, nuestro Salvador.

Se Si desea acceder a la invitación, o simplemente orar desde su casa, haga clic aquí y encontrará un extraordinario grupo de oración. Usted, por lo tanto, se unirá espiritualmente a los muchos hermanos y hermanas en todos los continentes, y su vida va a cambiar.

Si desea recibir el folleto de oración complete el siguiente formulario y recibirá en su dirección sin tener que efectuar cancelación alguna.

Puede visitar el grupo de oración después de haber leído y meditado en las siguientes interesantes páginas.

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