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El perdón

En la vida diaria podemos experimentar el mal que se da a conocer mediante humillaciones,condicionantes psicológicos en el trabajo, en la sociedad, en la pobreza, en las traiciones, violencias o en situaciones que parecen imperdonables como crímenes, incestos, estupros que traumatizan la mente. En todos los casos, cuando en el interior se agitan tensiones, rabia, sed de venganza creciente lista para estallar, como un volcán en erupción, ¿es posible perdonar para encontrar la paz interior?.

La paz de la mente

Perdonar significa olvidar los resentimientos, las incomprensiones y aceptar los errores adrede o inconscientemente que nos han provocado muchos sentimientos. Perdonar estabiliza la presión sanguínea, reduce el estrés y normaliza los latidos del corazón. Y, a la mente, repleta de odio, de venganza y de rencor, el perdón nos aporta serenidad, nos quita un gran peso, recupera nuestra autonomía, y libera energía positiva que aporta calidad a nuestra vida.

El perdon es un acto de humanidad y generosidad que invita a anular cualquier deseo de venganza, reconstruye y trae, como hemos visto, serenidad, emociones positivas y salud: no es fácil emprender este camino. Muchas son las resistencias y los obstáculos que prepotentemente se interponen en el camino, por ejemplo: la persona que me ha hecho mal, debe ser la primera en dar el paso para llegar hasta el perdón, y reconocer públicamente su error, arrepentirse y garantizar que no volverá a hacerlo ni a herirme. Falso. ¿cómo es posible personar si continuamente recordamos y no olvidamos lo ocurrido?.

Priemra consideración: a veces recibimos mal de quien no es consciente de su acción ni del mal que ésta produce.

Jesús nos enseña: "Si cuando vayas a presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra tí, deja tu ofrenda ante el altar, reconcíliate con tu hermano y luego vuelve a presentar tu don".
(Mt 5,23-24).

Jesús pone el acento en la generosidad absoluta del perdón y de la reconciliación y la antepone al rito de la expiación. Sin perdón, el rito es vano, tú pides perdón a Dios pero se lo niegas a tu hermano. El concepto se esclarece meditando la parábola del siervo despiadado: el siervo, echándose por tierra, le suplicaba, "Señor, ten paciencia conmigo y te pagaré la deuda"...Compadeciéndose del siervo, el patrón le dejó ir y le perdonó la deuda. Apenas salió aquel siervo, se encontró a un compañero que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo ahogaba diciendo: "Págame lo que me debes". Su compañero se echó a tierra, suplicando...pero él no quiso escucharlo, y mandó meterlo en la cárcel... Entonces el patrón hizo llamar a aquel hombre y le dijo: "Siervo malvado, te he perdonado toda la deuda porque me lo pediste, ¿no debiste compadecerte de tu compañero, como yo tuve piedad de tí?".
(Mt 18,26-33). La exhortación del Salvador es: "perdonad si tenéis algo contra alguien, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras culpas".
(Mt 11,24-25).

Podemos recibir el perdón de Dios por nuestros pecados en la medida en la que lo concedemos a nuestros hermanos.

Tampoco en la sociedad civil nadie está autorizado a tomarse la justicia por su mano, sino que debe dirigirse a un tribunal, el cual, mediante las leyes vigentes impone, o no, una condena. No demos buscar la venganza sino que debemos poner el asunto en manos del Señor, que es un Juez justo, que sabrá cuando y cómo intervenir.

Nuestro perdón no anula el pecado de quien ha actuado con violencia o prepotencia y el responsable deberá responder ante la Divina Providencia. Muchos creen que el pecado, incluso el más grave, se modifica por la Divina Misericordia. Las cualidades de Dios son todas infinitas y perfectas y sólo Él sabe conjugar a la perfección la Misericordia con la Justica para que ambas queden satisfechas.

No os toméis la justicia por vuestra mano, dejad hacer a la ira divina. Pues está escrito: "Mía es la venganza, soy yo el compensador" dice el Señor.
(Rm 12,19).

Ventajas del perdón:

  • Trae salud, serenidad, energía positiva y mejora la calidad de vida.
  • Obtenemos el perdón de nuestros pecados.
  • Nos liberamos de un gran peso y aumentamos nuestra fe.
  • La constancia y la mansedumbre desarrolla muchas virtudes.
  • El mal recibido se convierte en bien.
  • Obrando con serenidad y caridad desaparecen los enemigos.
  • El perdón es el único camino posible para eliminar los obstáculos y añade bienestar a la salud física, psicológica y espiritual
Desventajas del no perdón
  • Nos condenamos a nosotros mismos, porque no seremos perdonados.
  • La tensión, la rabia, odio ... arruinan el sueño y minan la salud.
  • El estrés continuo produce enfermedades físicas o mentales.

El perdón es lo único que podemos hacer para eliminar los obstáculos y llegar al bienestar, a la salud física, psicológica y espiritual.

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