ACTO DE CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Oh Santo Espíritu, Amor que procede del Padre y del hijo,
Fuente inagotable de gracia y de vida
A Ti deseo consagrar mi persona,
mi pasado, mi presente, mi futuro,
mis deseos, mis elecciones,
mis decisiones, mis pensamientos, mis afectos,
Todo lo que tengo
Y todo lo que soy.
A todos aquéllos que encuentro
que pienso, que amo
y con todo lo que mi vida
tenga contacto:
Todo sea beneficiado por la Potencia
De Tu Luz, De Tu calor, de Tu paz.
Tú eres Señor y das la vida
Y sin tu fuerza nada es sino culpa.
Oh Espíritu del Amor Eterno
ven a mi corazón, renuévalo
y hazlo siempre más como
el Corazón de María,
para que yo pueda llegar a ser,
ahora y por siempre,
templo y tabernáculo de Tu Divina Presencia.
SUPLICA AL ESPÍRITU SANTO
"Ven Espíritu Santo,
derrama sobre nosotros la fuente de tus gracias
y origina una nueva Pentecostés en tu Iglesia!
¡Desciende sobre tus obispos, sobre lo sacerdotes,
sobre los religiosos y religiosas,
sobre los fieles y sobre aquellos que no creen,
sobre los pecadores más endurecidos y sobre cada uno de nosotros!
¡Desciende sobre todos los pueblos,
sobre todas la razas y sobre cada clase y categoría de personas!
¡Sacúdenos con Tu soplo divino,
purifícanos de todo pecado
y líbranos de todo engaño y de todos males!
Inflámanos con Tu fuego,
haz que nos quememos y nos consumamos en Tu amor!
Enséñanos a entender que Dios es todo:
toda nuestra felicidad y nuestra alegría
y que sólo en Él está nuestro presente,
nuestro futuro y nuestra eternidad.
¡Ven a nosotros, Espíritu Santo, a trasformarnos!
¡Sálvanos, reconcílianos, únenos, conságranos!
¡Enséñanos a ser totalmente de Cristo,
totalmente tuyos, totalmente de Dios!
Esto te lo pedimos por la intercepción
y bajo la guía y la protección
de la Beata Virgen María, Tu Esposa Inmaculada,
Madre de Jesús y Madre nuestra, ¡la Reina de la Paz!
Amen."
SEQUENCIA
Ven, Espíritu Santo
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.
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Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno. |
Ven, Padre de los pobres,
ven, Dador de gracias,
ven, Luz de los corazones.
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Lava lo que está manchado,
riega lo que está árido,
sana lo que está enfermo. |
Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
su dulce refrigerio.
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Doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está extraviado. |
Descanso en la fatiga,
brisa en el estío,
consuelo en el llanto.
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Concede a tus fieles
que en Ti confían
tus siete sagrados dones. |
¡Oh, luz santísima!,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles. |
Dales el mérito de la virtud
dales el puerto de salvación,
dales la felicidad eterna. |
V. - Envía, Señor, tu Espíritu y será una nueva creación.
R. - Y renovarás la faz de la tierra.
OREMOS
Oh, Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Por Cristo nuestro Señor Amen.
VEN ESPÍRITU CREADOR
Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles
y llena de la divina gracia
los corazones que Tú mismo creaste.
Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios
los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra carne débil.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.
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