Meditaciones

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Oraciones de la mañana

¿Existe un modo, después del despertar, para empezar bien el día?
Para iniciar bien, ruega y luego ofreces todo lo que le harás a Jesús, sabiendo que Él siempre estará junto a ti.

Papa Juan Pablo II ha reconocido en la oferta de la mañana un acto fundamental en la vida de cada fiel. No existe crecimiento espiritual sin la oferta de la mañana.

PADRE NUESTRO

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos deje caer en tentación, y líbranos del mal. Amen.

PÁTER NÒSTER

Pàter nòster, qui es in caelis, sanctificètur nomen tùum, advèniat regnum tùum, fiat volùntas tua sìcut in caelo et in terra; panem nostrum cotidiànum dà nobis hòdie, et dimìtte nobis dèbita nostra sìcut et nos dimìttimus debitòribus nostris, et ne nos indùcas in tentatiònem, sed lìbera nos a malo. Amen.

AVE MARÍA

Dios te salve, María, llena eres de gracias, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús. Santa María, Madre di Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

AVE MARÍA

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum; benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Jesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus nunc et in hora mortis nostrae. Amen

GLORIA AL PADRE

Gloria al Padre e al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por lo siglos de los siglos. Amén.

GLORIA PÀTRI

Gloria Pàtri, et Fìlio, et Spìritui Sancto, sicut erat in princìpio, et nunc, et semper, et in saècula saèculorum. Amen

CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, y en Jesuscristo su Único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurreción de la carne, y la vida eterna. Amen.

CREDO

Credo in Deum, Patrem omnipotèntem, Creatòrem coeli et terrae. Et in Jesum Christum, Filium ejus ùnicum, Dòminum nostrum, qui concèptus est de Spìritu Sancto, natus ex Marìa Vìrgine, passus sub Pòntio Pilàto, crucifìxus, mòrtuus, et sepùltus: descèndit ad ìnferos: tèrtia die resurrèxit a mòrtuis: ascèndit ad coelos, sedet ad dèxteram Dei Patris omnipotèntis: inde ventùrus est judicàre vivos et mòrtuos. Credo in Spìritum Sanctum, sanctam Ecclèsiam cathòlicam, sanctòrum communiònem, remissiònem peccatòrum, carnis resurrectiònem, vitam aetèrnam. Amen.

SALVE REGINA

¡Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra! ¡Dios te salve! A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre! ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

SALVE, REGINA

Salve, Regína, Mater misericórdiae, vita, dulcédo et spes nostra, salve. Ad te clamámus, éxsules filii Evae. Ad te suspirámus geméntes et flentes in hac lacrimárum valle. Eia ergo, advocáta nostra, illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte. Et Iesum benedíctum fructum
ventris tui, nobis, posi hoc exsílium, osténde. O clemens, o pia, o dulcis Virgo María!

ÁNGEL DE DIOS

Ángel de Dios, bajo cuya tutela y custodia me ha puesto la piedad divina, ilumíname, defiéndeme, rígeme y gobiérname en este día. Amén.

ANGELE DEI

Ángele Dei, qui custos es mei, me, tibi commíssum pietáte supérna, illúmina, custódi, rege et gubérna. Amen.

ACTO DE FE

Dios mío, porque eres Verdad Infalible, creo firmemente todo aquello que nos has revelado y la Santa Iglesia nos propone creer. Creo en Ti, único Dios verdadero en tres personas iguales y distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creo en Jesucristo, que se encarnó y murió por nosotros, el cual dará a cada uno, según los méritos, el premio o el castigo eterno. Conforme a esta fe quiero siempre vivir. Señor, incrementa mi fe.

ACTUS FIDEI

Dómine Deus, firma fide credo et confíteor ómnia et síngula quae sancta Ecclésia Cathólica propónit, quia tu, Deus, ea ómnia revelásti,
qui es aetérna véritas et sapiéntia quae nec fállere nec falli potest. In hac fíde vívere et mori státuo. Amen.

ACTO DE ESPERANZA

Dios mío, espero de tu Bondad, por tus promesas y por los méritos de Jesucristo nuestro Salvador, la vida eterna y las gracias necesarias para merecerla con las buenas obras que debo y quiero hacer. Señor, que pueda gozar de Ti para siempre.

ACTUS SPEI

Dómine Deus, spero per grátiam tuam remissiónem ómnium peccatórum, et post hanc vitam aetérnam felicitátem me esse consecutúrum: quia tu promisísti, qui es infiníte potens, fidélis, benígnus, et miséricors. In hac spe vívere et mori státuo. Amen.

ACTO DE CARIDAD

Dios mío, te amo con todo el corazón y sobre todas las cosas, porque eres infinitamente bueno y nuestra eterna felicidad; y por amor a Ti amo a mi prójimo como a mí mismo y perdono las ofensas recibidas. Señor, haz que te ame cada vez más.

ACTUS CARITATIS

Dómine Deus, amo te super ómnia et próximum meum propter te, quia tu es summum, infinítum, et perfectíssimum bonum, omni dilectióne dignum. In hac caritáte vívere et mori státuo. Amen.

ATTO DE CONTRICIÓN

Señor mío y Dios mío: reconozco que soy pecador; he pecado contra ti y contra mi prójimo. Me arrepiento del mal que he hecho, porque me hice indigno de tu amor y merecedor de tu castigo. Confió en tu misericordia, porque tu Hijo Jesús murió por mí en la cruz. Te pido que me perdones y me concedas la gracia para cumplir mi propósito de no ofenderte jamás. Señor, misericordia, perdóname.

ACTUS CONTRITIONIS

Deus meus, ex toto corde pàenitet me ómnium meórum peccatórum, éaque detéstor, quia peccándo non solum paenas a te iuste statútas proméritus sum, sed praesértim quia offéndi te, summum bonum, ac dignum qui super ómnia diligáris. Ideo fírmiter propóno, adiuvánte grátia tua, de cétero me non peccatúrum peccandíque occasiónes próximas fugitúrum. Amen.

ALMA DE CRISTO

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo defiéndeme.
En la hora de la muerte llámame.

Y mándame ir a ti
para que con tus santos te alabe.
por los siglos de los siglos. Amén.

ANIMA CHRISTI

Ánima Christi, sanctífica me. Corpus Christi, salva me. Sanguis Christi, inébria me, Aqua láteris Christi, lava me. Pássio Christi, confórta me, O bone Iesu, exáudi me. Intra tua vúlnera abscónde me. Ne permíttas me separári a te. Ab hoste malígno defénde me. In hora mortis meae voca me. Et iube me veníre ad te, ut cum Sanctis tuis laudem te in sàecula saeculórum. Amen.

BENEDICTUS

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha suscitado en nosotros una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo, como había prometido desde tiempos antiguos por boca de sus santos profetas, que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de los que nos odian, haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza y el juramento hecho a Abraham, nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor, en santidad y justicia en su presencia, todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado profeta por el Altísimo, pues irás adelante del Señor a preparar sus caminos y dar dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, gracias a la bondad misericordiosa de nuestro Dios, por quien vendrá a visitarnos desde lo alto una Luz que se levantará para iluminar a los que están en las tinieblas y en las sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio y ahora y siempre en los siglos de los siglos. Amén.

BENEDICTUS

Benedíctus Dóminus, Deus Ísrael, quia visitávit et fecit redemptiónem plebi suae, et eréxit cornu salútis nobis in domo David púeri sui, sieut locútus est per os sanctórum, qui a saeculo sunt, prophetárum eius, salútem ex inimícis nostris et de manu ómnium, qui odérunt nos; ad faciéndam misericórdiam eum pátribus nostris et memorári testaménti sui sancti, iusiurándum, quod iurávit ad Ábraham patrem nostrum, datúrum se nobis, ut sine timóre, de manu inimicórum liberáti, serviámus illi in sanetitáte et iustítia coram ipso omnibus diébus nostris. Et tu, puer, prophéta Altíssimi vocáberis: praeíbis enim ante fáciem Dómini paráre vias eius, ad dandam sciéntiam salútis plebi eius in remissiònem peccatòrum eòrum, per víscera misericòrdiae Dei nostri, in quibus visitábit nos óriens ex alto, illumináre his, qui in ténebris et in umbra mortis sedent, ad dirigéndos pedes nostros in viam pacis. Glória Patri et Fílio...

OFRECIMIENTO DEL DÍA

Oh Señor nuestro Jesucristo, te reconozco como Rey universal. Todo lo que fue hecho, fue creado por ti. Ejercita sobre mí todos Tus derechos. Yo renuevo mis promesas bautismales y renuncio a satanás, a sus tentaciones y a sus obras, y prometo vivir como buen cristiano. De manera particular, me comprometo a hacer triunfar según mis pobres medios los derechos de Dios y Tu Iglesia.
Corazón Divino de Jesús, te ofrezco mi pobres acciones para que todos los corazones reconozcan Tu sagrada soberanía y para que el reino de tu paz se establezca en el mundo entero.

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