Summa Theologiae

María de Nazareth

De Thomas d'Aquino

La Suma Teológica, es la más famosa de las obras de Tomás de Aquino. Es el más conocido tratado de teología medieval y su influencia en la filosofía y la teología, sobre todo en el catolicismo, es incalculable.

Santidad de la Virgen

  1. La Iglesia únicamente celebra fiesta de quién es santo; en la Iglesia se celebra la fiesta de la Natividad de María. Por lo tanto María nació con la santidad.

  2. La Virgen no podía ser santificada antes de su animación [don del alma], porque la gracia es un regalo para el alma Ella debió venir santificada, porque Cristo es redentor de todos, luego también de ella.

  3. Alimentar una pasión es la desordenada concupiscencia del apetito sensitivo; está desordenada porque es contraria a la razón. En la Virgen Santa no ocurre esto.

  4. La santificación conseguida por la Virgen significa que ella no cometió pecado alguno, ni mortal ni venial, porque fue anunciada como Toda Pura.

  5. Además, por la divina maternidad, hallándose la Virgen cerca de Cristo, principio de la gracia, más que los mismos ángeles, de Él consiguió la plenitud de cada gracia, como anunció el ángel llamándola: llena de gracia.

  6. De las Sagradas Escrituras sabemos que, antes del nacimiento de Jesús, fueron santificados también Jeremías y Juan el Bautista, los cuales emularon a Cristo, uno en la pasión y el otro en el bautismo.


Virginidad de Santa María

  1. Las Sagradas Escrituras dicen que María fue Virgen antes del parto, y esto fue conveniente por la dignidad del Padre, del Hijo, que es Palabra del Padre, y de la humanidad de Cristo, venido para destruir el pecado y para hacer renacer los hombres a la gracia con la potencia de Dios. "He aquí que una Virgen concebirá..." dice Isaías (Is. 7,14).

  2. La Sagrada Escritura añade que Santa María fue Virgen en el parto, y esto fue conveniente para la dignidad de la Palabra de Dios que de ella nacía, para el fin de la encarnación, en la que tenía que ser eliminada la corrupción, y por el honor de la madre que, nacido Cristo, tenía que conservar "...y una Virgen dará a luz un hijo" (Is. 7,14)

  3. La Sagrada Escritura dice que Santa María fue Virgen después el parto; pensar lo contrario es derogar la perfección de Cristo que, siendo unigénito como Dios, tenía que ser unigénito también como hombre; y es hacer injuria a la dignidad del Espíritu Santo, a la santidad de la Bendita Virgen y a la modestia de S. José "...ésta puerta quedará cerrada" (Ez 44,2).

  4. Las virtudes son más admirables si están asociadas a un voto: tiene por eso que retenerse la santidad de María, en quien concurrieron tantas razones para su virginidad a la que ésta se ligó con voto cuando se prometió en matrimonio a S. José.


Perfección de la Prole de María

La prole de María fue anunciada "santa", por eso en el primer instante de la concepción, al ser animada, recibió también aquel regalo del alma consistente en la plenitud de la Gracia.
Se cree que, en el instante mismo de su concepción, fue un ser perfecto y animado, por eso tuvo también conjuntamente el uso del libre albedrío.
Y ya que en el mismo instante fue también santificada, la suya fue una santificación con movimiento de libre albedrío y, por eso, meritoria, de modo que, por Cristo, la mereció en el primer instante de su concepción.
Y ya que consiguió la gracia de Cristo, y la consiguió inmediatamente, fue gracia sin medida y eso comprende también la gracia de la beatitud, por eso tuvo la visión beatífica en Cristo desde el mismo instante de su concepción.

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