La Verdad Sobre el Infierno

La Verdad Sobre el Infierno

italiano español english português
 
La Verdad Sobre el Infierno
Sitios por visitar
monasterio invisible
Grupo de oración e intercesión.
María Virgen
No resistir a su llamada
Amor y Pasión
La Pasión de Jesucristo.
Milagros Eucarísticos
Las Hostias en carne viva.
Milagros
Signos de la presencia divina.
Apariciones Marianas
María sigue la humanidad
Los Ángeles
Seres que arden en amor.
Lectio divina
La Palabra vivifica el corazón.
La Misericordia
Padre de infinita paciencia.
La Fe
Virtud sobrenatural
La caridad
Amor operante
Alma
Increíble energía
La oración
Un camino eficaz
 
Anterior  

El infierno nos da una medida indiscutible de la malicia del pecado. Nosotros, que estamos dominados normalmente por el mundo sensible, sin enterarnos tendemos a juzgar el pecado comparándolo con las cosas de nuestra experiencia: y el juicio que damos resulta completamente equivocado.

Discutimos a veces que el pecado es una ofensa hecha a Dios; pero sólo cuando buscamos representar la pena del pecado mismo como la consecuencia de esta ofensa a Dios, o sea al infierno, sólo entonces podemos adquirir un conocimiento más vivo y más eficazmente operativo sobre nuestro comportamiento humano. Paradójicamente, el infierno nos hace entender el pecado.

Se necesita no conocer nada de la naturaleza humana para pensar que sólo el impulso del amor lleve al hombre a realizar el bien y a huir del mal.

Por increíble que pueda parecer la afirmación que el infierno sea obra de justicia y también sea obra de amor, es ciertamente verdadera. Verdadera, porque Dios, según la revelación de Juan, es Amor, y, por lo tanto, nada viene de Dios que no proceda del amor. No por nada el divino poeta recuerda al entrar infierno que fue hecho, sí, de la justicia divina, pero también del "primer amor."

El infierno nos demuestra que el amor de Dios por nosotros es una algo serio, porque el amor no correspondido tiene un castigo superior a cualquier imaginación.

La vida del hombre, de cada hombre, es algo terriblemente serio, ya que se salva de una única fundamental relación con lo Absoluto, con Dios. Y tal relación es aún más seria, ya que es una relación de amor, el amor es cosa seria, e implacable la muerte.

¿Cómo se podría afirmar que el amor de Dios para el hombre es una cosa seria, si fuera indiferente a la respuesta del hombre, si Dios, por absurdo que fuera, aceptara nuestro "no" a Su Amor como un "sí"? Ya que el infierno es precisamente este "no" del hombre, que se extiende sin fin, acordonando para siempre aquel "sí" que le concedería la libertad y la salvación.

Si la meditación del infierno turba nuestro espíritu y nos causa ansiedad pensando en nuestra debilidad, tenemos que asegurarnos pensando que Jesús se ha hecho hombre para salvarnos del infierno, y que nos ha encargado esperar en Él.

Debemos esperar nuestra salvación y esta esperanza no es una hipótesis, sino una firmeza, porque está fundada, no sobre nosotros, sino tan sólo en Jesús, que se ha hecho hombre para salvarnos. Y también sobre la fe y sobre la esperanza se encenderá quizás, por la gracia de la meditación sobre el infierno, el más ardiente el amor. Aquel amor irresistible que nos hace reforzar el propósito de no pecar y el propósito de ser fieles al Amor.


Sitios por visitar
San JoséUn grande Patriarca
San BenitoContra enfermedades y maleficios
Enciende la esperanzaEl verdadero gozo.
Viaje interiorUn camino entre la psique.
Catalina EmmerickNarra la pasión de Jesús.
El PecadoNo solo transgresión.
Santuario de OropaMaría llama a la oración.
La Esperanza¿Por qué Esperar?
La AmistadUn verdadero sentimiento.
DecálogoLos diez mandamientos.
Primeros viernesSagrado Corazón de Jesús.
Ser cristianosSaber si el alma es inmortal.
MeditacionesEl respiro del alma.
María ValtortaLa Pasión.
  Santos y Beatos:
BoscoSan Francisco de AsísBoscoSan Antonio de Padua
BoscoSanta Teresa de LisieuxBoscoSanta Rita de Casia
BoscoSanta LucíaBoscoSanta Gema Galgani
BoscoSan Antonio GalvaoBoscoSanta Isabel
BoscoSanta Catalina LabouréBoscoSan Juan Bosco
Informes:  monastery@tiscali.it Número accesos: visite  
Infierno - Todos los derechos reservados