La escalera milagrosa de Santa Fe

San José

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En la ciudad de Santa Fe, Nuevo Méjico, Estados Unidos, existe una Capilla llamada de Loreto.

Esta Capilla, desde hace casi 130 años, guarda un misterio y acoge a millares de visitantes cada año, que acuden para ver el prodigio de la escalera.

La escalera milagrosa de "Nuestra Señora de la Luz"



Nuovo messico En 1852, algunas hermanas llegaron a Santa Fe, a una población compuesta por mejicanos e indios y, en esta ciudad, edificaron una Capilla que fue puesta bajo la protección de San José.

Al terminar los trabajos, las hermanas se acordaron que en el interior de la construcción no existía ningún enlace entre la tribuna y el coro, situados en planos distintos.

Las hermanas contrataron a muchos carpinteros para resolver el problema pero, teniendo en cuenta la altura que había en el piso superior, les dijeron que era difícil, si no imposible, instalar una escalera. El espacio era insuficiente: la alternativa era construir una escaleras de travesaños o reconstruir la galería completamente.

scala miracolosa Así las hermanas, para resolver el problema, se encomendaron a San José mediante una novena puesto que Él era carpintero y luego, con confianza, esperaron la ayuda de la Divina Providencia. Justo en el último día de la novena, un desconocido llamó a la puerta de la Capilla. Dijo que era carpintero y que podía construir la escalera. Él poseís sólo una sierra, un martillo y una escuadra.

Según el testimonio de la hermana la construyó sin ayuda de nadie. El extraño carpintero, en lugar de clavos, usaba goznes de madera secos, que sumergía en el agua. La escalera está considerada aun hoy un prodigio de carpintería.

Terminó el trabajo tras seis meses. El carpintero desapareció sin dejar huellas de su paso. Ni siquiera esperó el sueldo.

La Hermana Madre Madeleine, para saldar algo de la deuda, fue a la marquetería local para pagar la madera y el material utilizado: pero nadie conocía a ningún hombre que hubiese hecho el trabajo, ni la existencia de un documento que acreditase la madera utilizada para construir la escalera.

La leyenda narrada en la ciudad de Santa Fe, induce a creer que el carpintero fue San José invitado por Jesucristo para satisfacer las súplicas de las hermanas. Así la escalera empezó a llamarse "Milagrosa", y se convirtió en un centro de peregrinación.

En este acontecimiento de la escalera milagrosa, existen tres misterios:

  • El primero, hasta hoy no se conoce el nombre del hombre que la ha construido.

  • El segundo, arquitectos, ingenieros y científicos dicen no entender cómo la escalera está en equilibrio, pues debía haberse derrumbado en el momento en que la primera persona pisase el primer peldaño. Aun ha sido utilizada durante otros cien años. La escalera es una verdadera obra maestra compuesta por dos espirales completos sobre sí mismos.

    A diferencia de la mayor parte de las escaleras de caracol, no hay ningún pilar: quiere decir que está suspendida sin ningún soporte. Todo el peso cae sobre el primer escalón.

    Otra cosa sorprendente: las curvas de los montantes son perfectas en cada pedazo de la escalera. ¿Cómo ha sido posible realizar un trabajo tan perfecto en 1870, por un solo hombre, en un lugar aislado y con herramientas rudimentarias.

    Los peldaños utilizados durante más de un siglo, presentan signos de desgaste sólo en el borde.

  • El tercero, pone el interrogante de, ¿de dónde proviene la madera?. Todos los análisis han confirmado que no existe ese tipo de madera, ni similar, en toda la región.

Ûltimo detalle: la escalera tiene 33 escalones: la edad de Jesucristo.

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