Oraciones

San José

San José

"Cualquiera que sea la gracia que solicites a San José sin duda va a ser concedida, para creer solo tienen que convencerse haciendo la prueba".
Santa Teresa de Ávila

Oraciones a San José

A Vos, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación y después de implorar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad con que la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido y por el paterno amor con que abrazastéis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.Proteged, oh providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo. Apartad de nosotros toda mancha de error y de corrupción. Asistidnos propicio desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas. Y, como en otro tiempo librásteis al Niño Jesús del inminente peligro de la vida, así ahora defended a la Iglesia santa de Dios de las acechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir, y alcanzar en el Cielo la eterna bienaventuranza. Amén.
LEÓN XIII.

Triduo a San José
Para obtener una gracia


« No me acuerdo hasta ahora se haya acudido a San José por nada, ni que me haya negado consuelo.»
(Santa Teresa)

I.

O San José, mi protector, recurro a ti, para rogarte me obtengas del Corazón de Jesús esta gracia. Por mis pecados no merezco ser escuchada. Te suplico que me ayudes a superar mis defectos y, siento tu tan poderoso, espero obtener a través de tu intercesión tan ansiada gracia, para que vaya yo también a tus pies para agradecerte y presentarte ofrendas de agradecimiento.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

II.

No te olvides, querido San José, que ninguna persona en el mundo recurrió a Ti, siendo decepcionado al poner su confianza y esperanza en ti. No permitas, oh gran santo, que sea privado de la gracia que te pido. Muéstrate poderoso y generoso incluso para mí; y te daré gracias, y mi lengua agradeciendo, exaltara la misericordia de Dios.
Padre Nuestro Ave María y Gloria.

III.

O San José, cabeza de la Sagrada Familia, que serás profundamente reverenciado y de todo corazón invocado. Los afligidos, que rogaron a ti antes que yo, que han dado consuelo y gracias. Gracias Dios por tanto, consuela también mi alma afligida. Tú, oh gran Santo, ven a Dios en todas mis necesidades. Tú sabes lo mucho que necesitaba la gracia que te pido. Espero ser consolado por Ti, y prometo difundir la devoción a Ti para ayudar a las obras que, en tu nombre, se elevan para alivio de muchos descontentos y moribundos. O San José, consuelo de los afligidos, ten compasión de mí!
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Súplica

Recuerda, oh purísimo esposo de la Virgen María, oh dulce patrón mío San José, que nunca se ha oído que nadie haya invocado tu protección o pedido tu ayuda, sin haber sido consolado.
Con esta confianza, vengo ante ti, y me encomiendo fervientemente.
Oh padre adoptivo del Redentor, no desprecies mi suplica, recíbela y escúchala, amén
(Indul. Parcial)

Para lograr una buena muerte

Oh Glorioso Patriarca San José, protector benévolo de los moribundos, mi consejero especial, en mi camino hacia la felicidad, por el amor con el que serviste todos los días de tu vida como esposo de María, como Padre de Jesús, por el dolor con que sufrías con tanta renuncia, por las alegrías que has recibido con mucha humildad de Dios, que no sabe negar nada a tus peticiones, por haber sido siempre obediente aquí en la tierra, ruega por mi, por favor te ruego, para obtener una absolución plenaria de todos mis errores pasados, y que tenga siempre la voluntad de estar listo para servir mejor en el futuro, a fin de que viviendo como tú en virtud y santidad pueda merecer morir asistido por Jesús y María, probando anticipadamente en esta tierra las alegrías del paraíso. Cuida de mí a lo largo de mi vida, como velaste por Jesús, cuando fue confiado a tu cuidado cuando era un tierno niño. Defiéndeme de cada ataque enemigo, y no permitas que la muerte me tome en un momento en el que tenga una conducta menos cristiana, concédeme tu protección.
Que así sea.
Jesús, José y María - Te doy mi corazón y mi alma.
Jesús, José y María - asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María - descansa en paz con ustedes el alma mía.

A ti, el Beato José

A ti, el Beato José, quien también fuiste tocado por la tribulación, confiadamente invocamos tu patrocinio después del de tu santísima esposa.
Por aquel santo vinculo de caridad, que te une a la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y por el amor paternal que tenías al niño Jesús, te rogamos que mires con ojos benignos la querida heredad que Jesucristo conquistó con su sangre, y con su poder y ayúdanos en nuestras necesidades.
Protege, oh provisorio tutor de la familia divina, prole elegida de Jesucristo, aleja de nosotros, oh Padre amantísimo, el padre más querido, los errores y vicios, que infectan el mundo; gentilmente ayúdanos desde el cielo en nuestra lucha contra los poderes de la oscuridad, O protector nuestro fortísimo; y como una vez salvaste del peligro de muerte la vida del niño Jesús, defiende ahora a la Santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad; y extiende hacia nosotros tu patrocinio, para que con tu ejemplo y ayuda, podamos vivir virtuosamente y morir devotamente, para así alcanzar la felicidad eterna en el cielo.
Amén.

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