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La fe en el Nuevo Testamento

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De los versículos referidos emerge la importancia de creer: es el mismo Jesús el que lo subraya: Tu fe te ha salvado. La fe es la condición para los milagros porque es lo que predece al prodigio. Para comprenderlo es suficiente la lectura de los siguientes textos.

Jesús cura a un paralítico
"Y he aquí que llevaron a un paralítico tumbado en su camilla. Jesús, viendo su fe,dijo al paralítico: Hijo mio, tus pecados te son perdonados". (Mt 9:2).

Jesús calma la tempestad del mar.
"Hubo una gran tempestad de viento y las olas llenaban la barca, tanto que se hundían. Él estaba a popa, sobre una almohada y dormía. Entonces lo despertaron y le dijeron: Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?. Pues se desató un fuerte vendaval y dijo al mar: Calla, cálmate. El viento cesó y hubo una gran bonanza. Luego les dijo: ¿Porqué tenéis miedo?. ¿Aun no tenéis fe?". (Mc 4:37-41).

La fe del Centurión
"Entrado en Cafarnaum, le salió al encuentro un centurión, que le imploró Señor, mi siervo está en casa, en cama, paralizado y sufre terriblemente. Jesús le contestó: Iré y le curaré. Pero el centurión repuso: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo, pero dí una sola palabra y mi siervo se curará... Escuchándolo, Jesús se maravilló y dijo a los que le seguían: En verdad os digo, en Israel no he encontrado una fe tan grande... Y dijo al centurión: Vé y que te ocurra como has creido. En aquel instante el siervo se curó". (Mt 8 5-13).

Jesús cura a una mujer hemorrágica
"Una mujer, que desde hace años sufría de hemorragía y a la que nadie había conseguido curar, se le acercó por la espalda, le tocó la orla del manto e inmediatamente la hemorragia se cortó. Jesús dijo: ¿Quién me ha tocado?. Todos lo negaban. Pedro entonces dijo: Maestro, la gente te aprieta por todas partes y te aplasta. Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado. He sentido que una virtud salía de mí. Entonces la mujer, viendo que no podía permanecer oculta, se levantó temerosa, se echó a sus pies y declaró ante todo el pueblo el motivo por el que lo había tocado, y cómo se curó al instante. Él le dijo: Hija tu fe te ha salvado. Vete en paz". (Lc 8 43-48).

Jesús cura a dos ciegos.
"Mientras Jesús se alejaba de allí, dos ciegos le siguieron gritando: Hijo de David, ten piedad de nosotross. Entrando en casa, los ciegos se le acercaron y Jesús les dijo: ¿Creéis que yo puedo hacer esto?. Le respondieron: Sí, oh Señor. Entonces les tocó los ojos y dijo: Obtened para vosotros según vuestra fe. Y se le abrieron los ojos". (Mt 9 27-30).

Grano de mostaza
"Los apóstoles dijeron al Señor: Auméntanos la fe. El Señor respondió: Si tuviéseis fe como un grano de mostaza, podríais decir a esta morera: Arráncate y plántate en el mar, y ella os escucharía". (Lc 16-6).

Fuerza de la fe.
"Les respondió Jesús: Tened fe en Dios.En verdad os digo: si uno dijese a este monte: elévate y échate al mar, sin dudar en su corazón, pero creyendo que cuanto dice, ocurre, ocurrirá. Por eso os digo: todo lo que pidáis en la oración, tened fe en haberlo obtenido y lo obtendréis". (Mc 11 22-24).

Curación de la hija de Jairo.
"Aun estaba hablando, cuando de la casa del jefe de la sinagoga, vinieron a decirle: Tu hija ha muerto, ¿Para qué molestar al Maestro?. Pero Jesús. oído lo que decían, dijo al jefe de la sinagoga: No temas, sólo ten fe. Y no permitió a nadie seguirlo mas que a Pedro, Santiago y Juan, hermano de Santiago. Llegaron a la casa del jefe de la sinagoga. vió un gran alboroto y gente que lloraba y gritaba. Entrando, les dijo: ¿Porqué armáis tanta confusión?. La niña no está muerta, duerme. Y se burlaban. Pero Él, echando a todos fuera, se llevó consigo al padre, a la madre de la niña y a los que iban con Él. Entró donde estaba la niña. Tomó de la mano a la pequeña y le dijo: Talita Kumi, que significa, Niña, yo te lo digo, levántate. De inmediato la niña se levantó y se puso a caminar". (Mc 5 35-42).

El ciego de Jericó.
"Y vino a Jericó. Mientras salía de Jericó junto a sus discípulos y a mucha gente, el hijo de Timeo, Bartimeo, mendigo ciego, estaba sentado en el camino. Oyendo que era Jesús de Nazaret,comenzó a gritar, diciendo: Hijo de David, ten piedad de mí. Jesús se paró y dijo: Llamadlo. Y llamaron al ciego, diciéndole: ánimo, levántate, que te llama. Él, quitándose el manto, saltó y se acercó a Jesús. Entonces, Jesús le dijo: ¿Qué quieres que haga por tí?. El ciego le respondió: Rabí, que pueda ver. Jesús le dijo: Vé, tu fe te ha salvado. Y de inmediato vió de nuevo y lo seguía por la calle". (Mc 10, 46-52).

Jesús salva a Pedro.
"La barca en tanto distaba ya pocos kilómetros de tierra y estaba agitada por las olas: pues el viento era contrario. Al acabar la noche, anduvo hacia ellos caminando sobre el mar. Viéndolo andar sobre las aguas, los discípulos se horrorizaron y dijeron. Es un fantasma y gritaron de miedo. Pedro le dijo: Señor, si eres tú, mándame ir hacia tí sobre las aguas. Y Él dijo: ven. Pedro bajó de la barca, se puso a caminar sobre las aguas y fue hacia Jesús. Pero viendo que el viento era fuerte, se asustó y, comenzando a hundirse, gritó: Señor, sálvame. Jesús al instante le dió la mano, le agarró y dijo: hombre de poca fe, ¿porqué has dudado?". (Mt 14, 24-31).

La fe de una mujer pagana.
"Y he aquí que una mujer cananea, que venía de aquella región, se puso a gritat: Ten piedad de mí Señor, hijo de David. Mi hija está atormentada por un demonio. Pero Él no le dirigió ni siquiera una palabra. Entonces los discípulos se le acercaron implorando: Despídela, porque nos sigue detrás gritando. Êl respondió: No he sido enviado mas que a las ovejas perdidas de Israel. Pero ella se acercó, se postró ante êl, diciendo: Señor, ayúdame. Y Êl respondió: No está bien coger el pan de los hijos y echárselo a los cachorrillos. Es verdad, Señor - respondío la mujer- pero los cachorrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños. Entonces Jesús le replicó: Mujer, qué grande es tu fe. que te suceda cuanto deseas. Y desde aquel instante su hija quedó curada". (Mt 15, 22-28).

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