Alma


Deseo

Monasterio ¿Si te parecen largo y grande las aspiraciones con que tiende ardientemente a la contemplación del esplendor eterno, con cuanto deseo piensa de arder en el aspirar al amor perfecto de la bondad eterna y a la posesión perenne de la Majestad suprema?

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Corazón sediento

¿No amando en sumo grado, como puedes gozar de esta visión? ¿y si tú viste y amé rectamente éste bien, pero no lo poseí con certeza, como puedes permanecer beata?

Allí estaremos libres de cada preocupación y veremos a Dios, veremos a y amaremos y poseeremos. Él en efecto es la fin de nuestros deseos y lo se contemplado para siempre, lo se amará sin aburrimiento, lo se alabará en eternidad sin cansarse, en una felicidad inmensa.

Escucha y reflexionas cuanto está delicioso aquello Bien que contiene el gozo de todos los bienes. Si está contento la vida creada, cuanto contento Dev'essere la esencia de creadora! Si está alegre la salvación obrado, cuanto feliz Dev'essere la salvación que hizo todo! si es amable la sabiduría relativa a las creaturas, cuanto feliz tendrá que ser aquella concerniente la realidad increada.

¿Porque por lo tanto vago en cosas, buscando los bienes acabados? Ama el único bien que comprende todos los demás. Si te deleita la belleza, sabe que los justos resplandecerán como el sol; si te atrae la libertad o la fortaleza, recordados que los beatos serán semejantes a los ángeles de Dios; si de saciedad o embriaguez, los bienaventurados son saciados de la gloria del Señor y embriagados de la riqueza su casa; si de melodía, allí cantan los ángeles; si de compañía y amistad, allí reina la fraternidad de los beatos y una sola es la voluntad de todos ellos; si de seguridad y certeza, allí hay la prolongación eterna de todos los tiempos.

¿o corazón humano, corazón sediento, corazón que has probado la fatiga, al contrario lleno de fatigas, cuanto te alegras, si pude tener toda ésta realidad! interpela tu íntimo, si es capaz de gozo así inmenso para tanto su beatitud! pero si el hombre puede contener a duras penas su propio gozo para tanto bien, como estará en condiciones de beatitudes así grande y tanto cuanto es el número de los bienaventurados, en el cuál cada cual ama su prójimo como si mismo y se alegra de la alegría del mismo en proporción de su amor?

Al mismo modo, cada uno de ellos se alegran |incomparabilmente| de más de la felicidad de dios que del propio y de aquella de todos los beatos. Pero como ellos aman dios con todo el corazón, toda la mente, toda la alma y sin embargo en manera tal que todo el corazón, toda la mente, toda la alma no basta a la dignidad de este amor, así no gozan en modo suficiente a la plenitud del gozo disponible. los beatos tantos gozarán cuanto amará y tanto amarán cuanto conocerá. Verdaderamente, ojo no ve, ni oreja oyó, ni nunca entra en corazón de hombre cuanto los bienaventurados te amarán y conocerán.

Te de nada, dios mío, haces que te conoce, haces que te aman, para gozarte eternamente! y si no lo puedo hacer plenamente en esta vida, aumentan al menos la mi conocimiento y mi amor para tí, en modo que nos es luego el gozo perfecto; aquí en la esperanza, allá en la realidad. Señor, dios de padre, para medio de tu hijo tú nos aconsejan, al contrario nos ordenes de pedir, y prometes que recibiremos, a fin de que nuestro gozo está lleno. Te pido, o señor, lo que exhorta de preguntar, que nuestro gozo está perfecto. Lo medita mientras tanto mi ánimo, hablar la mi lengua, los anzuelos mi corazón, habla mi boca, siente la necesidad mi espíritu, está sediento la mi carne, lo deseas todo mi ser, hasta que yo entra en el gozo de mi dios, que es trino y un, bendito en eternizo.